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Jalón de Cameros, web oficial del ayuntamiento

Rutas de senderismo en Jalón de Cameros

Ruta El Paublazo

Fuente de La Avellaneda

El Paublazo

Fuente de la Avellaneda, Torre en Cameros

Nos encontramos en el interior de la Dehesa de Torre, en lo que en su día probablemente constituyó un bosquete de avellanos, rodeados por un magnífico robledal de majestuosos y centenarios árboles. Salpicados de algún acebo.

Hoy en día el avance del hayedo dentro de algunas dehesas Cameranas en sus zonas mas frescas y umbrías ha provocado, al igual que en este lugar, la muerte por falta de luz de estos ejemplares de robles, observándose en algunos casos sus "esqueletos" gigantescos que sirven de refugio a algunas especies de aves, mamíferos y pequeños invertebrados.

Estos abuelos del bosque constituyeron también la "casa" de muchas colmenas que a su vez nutrían de rica miel a los habitantes de los pueblos cercanos, que durante los cuidados de la "dula" o los rebaños de ovejas, se aprendían los lugares a los que después acudían a expoliar el rico alimento de las abejas. Iban con baldes que luego traían repletos sobre su cabeza, no acudían con caballerías pues tenían que pasar desapercibidos ante la vigilancia de los Guardas. Enfermedades como la varroa, terminaron con estos enjambres que nuestros antepasados supieron "aprovechar".

Dehesas "boyales" como esta, constituían un magnífico lugar de descanso de los animales de trabajo como eran los bueyes y los mulos, y que eran cuidados en forma de "dula" (cada día eran cuidados por un vecino según los animales que poseyera). Era una zona a la que no podía acceder otro tipo de ganado ya que se reservaba para los anteriores. Se exceptuaba la época de caída de la bellota, que podía ser aprovechada por "jarotes" que se traían para la ocasión.

Avanzando en el interior de la Dehesa y junto al camino que une Muro y Torre se encuentra La Lobera (pudiendo haber sido antigua trampa para lobos y que da nombre a la zona).

En las cercanías de la fuente sobre un haya de gran porte, construye en algunas ocasiones el nido el águila culebrera que año tras año nos visita para sacar adelante su prole.

Jabalíes, corzos y ciervos frecuentan el lugar donde será "fácil" encontrar sus huellas y rastros. Pudiendo encontrarlos en cualquier momento si se tiene un poco de sigilo.